
El Secreto de la Abuela: Pastel de Manzana sin Harina ni Azúcar
Un clásico de siempre, ahora en su versión más ligera y natural. Delicado, aromático y lleno de sabor, donde la manzana madura se mezcla con canela y vainilla para crear un pastel suave que se deshace en la boca.
Perfecto para disfrutar sin remordimientos, con ese toque casero que solo las recetas de la abuela saben transmitir ![]()
Molde: 20 cm
Porciones: 6–8
Ingredientes
4 manzanas grandes (Golden o Fuji, bien maduras)
3 huevos
200 g de yogur natural o griego
1 cucharadita de canela molida
1 cucharadita de extracto de vainilla
Ralladura de ½ limón (opcional)
1 pizca de sal
Mantequilla o aceite para engrasar el molde
Preparación
Preparar el horno y el molde
Precalienta a 180 °C (350 °F). Engrasa ligeramente un molde de 20 cm y reserva.
Preparar las manzanas
Pela, descorazona y corta las manzanas en láminas finas o trozos pequeños. Reserva.
Preparar la mezcla cremosa
En un bol, bate los huevos hasta que estén espumosos. Añade el yogur, la vainilla, la canela, la ralladura de limón y la pizca de sal. Mezcla hasta obtener una crema suave y homogénea.
Incorporar las manzanas
Añade las manzanas a la mezcla y remueve con cuidado para integrarlas sin aplastarlas.
Hornear
Vierte la preparación en el molde y hornea durante 40–45 minutos, hasta que el pastel esté cuajado y ligeramente dorado por encima.
Enfriar y servir
Deja templar a temperatura ambiente y refrigera al menos 1 hora antes de desmoldar y servir.
Consejos de la abuela
Usa manzanas bien maduras para potenciar el dulzor natural.
Espolvorea un poco de canela al sacarlo del horno para un aroma irresistible.
Sabe aún mejor al día siguiente, bien frío.
Acompáñalo con yogur natural o fruta fresca para un toque extra.